**Brimstone, una empresa estadounidense con sede en Oakland, California, desarrolló un proceso integral para fabricar cemento con un 60% menos de emisiones de gases de efecto invernadero y producir simultáneamente minerales críticos como aluminio, acero y titanio a partir de rocas silícatas.**
La compañía sustituye la caliza tradicional, que libera dióxido de carbono al calentarse, por rocas silícatas. Según MIT Technology Review, este cambio de materia prima es clave porque el proceso convencional de cemento contribuye con aproximadamente el 8% de la polución global de CO2. Brimstone obtuvo en 2023 una certificación de la industria para su cemento Portland, lo que permite que su producto cumpla con los estándares de los proyectos de construcción convencionales.
Además, la empresa destaca la extracción de alúmina grado fundición, materia prima para el aluminio, y otros metales como magnesio y titanio. Cody Finke, CEO de Brimstone, estima que estos materiales representan un mercado global de 2,4 billones de dólares. El objetivo estratégico es ofrecer una ruta doméstica de producción para reducir la dependencia de China en estas materias primas, un factor relevante en el contexto de las políticas comerciales de Estados Unidos.
Asimismo, la firma enfrenta desafíos financieros y técnicos significativos. En 2025, la administración Trump revocó una subvención de 189 millones de dólares destinada a su planta de demostración en Reno, Nevada. Finke afirma que la empresa mantiene conversaciones para recuperar los fondos y que podrá avanzar con el desarrollo sin la subvención. La planta de Reno, prevista para 2028, producirá inicialmente solo cemento y alúmina, mientras que la fábrica a escala completa para acero y titanio se pospone a la próxima década.
Por lo tanto, Brimstone ya tiene acuerdos comerciales para proveer cemento a Amazon y alúmina a Century Aluminum, uno de los mayores productores de ese metal en EE. UU. La escalabilidad del proceso para múltiples productos desde una única mina sigue siendo una incógnita económica y logística para los observadores del sector, aunque la reducción de emisiones en la industria cementera valida su propuesta de valor central.