**El consumo global de vino se contrajo fuertemente en los últimos años y Argentina quedó rezagada en ese escenario turbulento. Según un estudio de la Fundación Mediterránea, la participación exportadora argentina cayó más de la mitad: pasó de 4,7% a 2,1% entre 2017 y la actualidad, mientras el mercado mundial perdía 15% de volumen.** La caída evidencia problemas estructurales en la competitividad del sector que trascienden los ciclos del tipo de cambio.
El informe señala que la retracción global afectó a todos los productores, pero Argentina sufrió una erosión mucho más acelerada que sus competidores. Mientras la demanda internacional se contraía, países como Australia, Chile y Nueva Zelanda lograron mantener o ampliar su participación relativa en exportaciones.
Por lo tanto, los obstáculos que enfrenta la industria vitivinícola argentina no se reducen a coyuntura macroeconómica. La Fundación Mediterránea identifica limitaciones en competitividad estructural que requieren intervenciones más profundas que ajustes cambiarios para recuperar posiciones en los mercados internacionales.
La participación de Argentina en exportaciones se redujo más de la mitad
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