**Los países del G7 acordaron el viernes liberar 100 millones de barriles de sus reservas para hacer frente al fuerte aumento de los precios del diésel en Estados Unidos.** La medida, coordinada por la Agencia Internacional de Energía (IEA), comenzará de inmediato y se extenderá durante cuatro meses, con una liberación sustancial y concentrada de stocks de gasoil en los primeros 20 días.
Además, la continuidad de la guerra en Medio Oriente materializó el escenario que empujó los valores del combustible a máximos históricos en septiembre, superando los US$ 6 por galón en el mercado estadounidense. Este escenario presiona a la administración de Donald Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre, ya que los altos costos impactan en el poder adquisitivo de los votantes, según el relevamiento de EconoJournal.
También, la iniciativa surge tras una intensa negociación. El gobierno estadounidense presionó a Alemania y Francia para liberar inventarios bajo la amenaza de prohibir las exportaciones de diésel por 90 días, medida que finalmente descartó ante la fuerte oposición de la industria. Según relevamientos de Rystad Energy y Argus, una prohibición formal habría provocado un fuerte aumento de los precios en Europa y América Latina.
Finalmente, el American Petroleum Institute (API) advirtió que las refinerías de la Costa del Golfo producen más diésel del que consume la región, por lo que las exportaciones constituyen una vía de salida fundamental para mantener niveles elevados de actividad. El consultor Roberto Brandt señaló que restringir estas ventas podría generar más problemas y alterar la estrategia de «dominancia energética» de EE.UU. en su competencia con China.




