**Los papeles de Rockhopper cayeron un 15,2% en la Bolsa de Londres tras ratificar su participación en el proyecto offshore Sea Lion, con miras a iniciar la producción comercial en el primer trimestre de 2028.** El mercado reaccionó ante la confirmación del plan, que Rockhopper mantiene a pesar de las sanciones comerciales impuestas por el Ejecutivo argentino. La empresa británica posee el 35% del proyecto, mientras que Navitas Petroleum controla el 65% restante.

Además, el petrofísico Juan Carlos Glorioso cuestionó la viabilidad técnica del yacimiento al señalar que cada pozo debería recuperar unos 14 millones de barriles, con una inversión de capital estimada en 36 millones de dólares por unidad. El experto consideró que estos parámetros no resultan razonables según la información pública, dado que los recursos contingentes y prospectivos mantienen un alto nivel de incertidumbre hasta que se inicie la producción.

Asimismo, la expansión del proyecto enfrenta desafíos logísticos y financieros, ya que la segunda etapa busca elevar el bombeo de 50.000 a 180.000 barriles diarios. Según el análisis de Glorioso, esta ampliación dependerá del rendimiento inicial y podría sufrir demoras por la dificultad de contratar proveedores especializados, quienes priorizan actualmente el desarrollo de Vaca Muerta.