Según El Cronista, La IA acelera procesos y recortes, pero no sustituye el criterio humano

Además, Sánchez observó que muchas compañías abordan la tecnología con una premisa financiera: si la máquina puede hacer el trabajo, se reduce la plantilla para abaratar costos. Puso como ejemplo los servicios profesionales, donde un análisis jurídico que antes tomaba 10 días ahora puede realizarse en tres gracias a la asistencia de la IA, lo que altera directamente el valor económico del trabajo.

En ese sentido, el dilema ético surge cuando las empresas priorizan el ahorro sobre el equilibrio entre vida y trabajo, tratando a las personas como recursos materiales. Para Sánchez, ninguna organización debería despedir personal o tomar decisiones relevantes únicamente porque «lo dijo la IA», ya que el sistema no posee experiencia, emociones ni contexto real.

Según El Cronista, Sánchez considera que la capacitación dejará de ser una opción para convertirse en una condición para permanecer en el mercado laboral. Según El Cronista, “Va a llegar alguien que sí lo sabe y los va a sustituir”, advirtió al referirse a quienes no desarrollen competencias para trabajar con inteligencia artificial. Según El Cronista, esto obliga incluso a profesiones que tradicionalmente no estaban asociadas con la tecnología a incorporar nuevas habilidades.