**Hospitales de Estados Unidos utilizan inteligencia artificial para identificar afecciones secundarias y justificar tratamientos de mayor costo, mientras las aseguradoras médicas implementan sistemas de IA para denegar pagos, generando un conflicto que eleva las primas para familias y empleadores.**
El sistema Medicare de EE.UU. clasifica cada ingreso hospitalario en niveles de gravedad según las afecciones detectadas, determinando el monto del pago. Según un informe de BlueCross, el aumento en diagnósticos de condiciones complejas entre 2023 y 2025 generó un gasto adicional estimado de 942 millones de dólares, impulsando las primas. Cerca del 70% de esos casos provino de diagnósticos secundarios que categorizaron el ingreso en una tarifa más alta.
Además, el grupo hospitalario McLaren, con operaciones en Míchigan, reporta un ingreso mensual adicional de un millón de dólares gracias al uso de IA en la gestión diagnóstica. Su director financiero, Dave Mazurkiewicz, admite que existe una pugna tecnológica con las aseguradoras, las cuales automatizan la revisión de historiales para encontrar inexactitudes y negar reclamos. Esta dinámica convierte la atención médica en una batalla de algoritmos donde el costo final recae sobre el sistema sanitario y los pacientes.
Asimismo, la Asociación Americana de Hospitales (AHA) sostiene que la IA permite anotar con mayor precisión la situación clínica de pacientes cada vez más complejos, mientras que el Peterson Health Technology Institute advierte que la inversión en estas herramientas, aunque individualmente baratas, agrava la burocracia y el gasto general. La consultora Marsh proyecta un aumento del 8,2% en el costo de salud por empleado para 2027, el mayor salto desde 2003.
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