**En el Congreso Internacional de Maíz, realizado en Córdoba, Nidera definió su estrategia de priorizar la estabilidad genética sobre el aumento de los techos productivos, enfocándose en los productores que realizan siembras tardías en Argentina.**
Leandro Ulrich, gerente de desarrollo de producto de la firma, explicó que la brecha entre el rendimiento actual y el potencial es del 19%. Para reducir esa distancia, la empresa combina avances genéticos con un manejo por ambientes que, según sus datos, permite obtener un rendimiento 4,5% mayor mediante el uso de densidad variable.
Además, la compañía destinó el 60% de su red de ensayos a fechas de siembra tardía e incorporó híbridos brasileños tolerantes al spiroplasma para la región norte del país, con el objetivo de mejorar la sanidad del cultivo.