Según Infocampo, los drones agrícolas asoman como aliados para resolver la problemática que se genera cuando entrar al lote se vuelve inaccesible. Según Infocampo, el llegar a tiempo, porque una maleza no deja de crecer porque la pulverizadora no pueda entrar.
Además, la tecnología permite evitar el pisoteo del suelo por la maquinaria pesada, lo que reduce pérdidas de rendimiento estimadas entre 2% y 4% en aplicaciones terrestres. En un año húmedo, ingresar con equipos tradicionales sobre suelos saturados genera un riesgo adicional de huellas y compactación, problemas que los drones resuelven al operar desde el aire.
También es crucial diferenciar la aplicación aérea de la terrestre, ya que los drones trabajan con volúmenes menores por hectárea y soluciones más concentradas. Por ello, la preparación correcta de la mezcla y la calibración de la aplicación son fundamentales para evitar fitotoxicidad, dado que la gota viaja a mayor altura y está sujeta a condiciones de viento que afectan su comportamiento sobre el cultivo.




